Descripción del proyecto

Dulce Pontes, nacida en Montijo (Portugal) en 1969, ganó el Festival Nacional de la Canción de su país en 1991. Ese mismo año representó a Portugal en el Festival de Eurovisión, donde obtuvo el premio a la mejor intérprete. Fue la primera vez que Europa oyó la voz de Dulce Pontes.

Desde aquel instante su vida da un giro. Parte en busca de una identidad propia. Se sumerge en las raíces de la música portuguesa, incluyendo el tradicional fado, considerado entonces como algo trasnochado. Y consigue reinventar lo que parecía muerto. Como demostrarán los años y los discos posteriores, Dulce hace algo más que repetir algo que ya estaba hecho. Su voz luminosa no cabe en ningún estilo que la limite, no conoce fronteras. Su voz y su forma de interpretar constituyen un género propio. Por eso, tanto da que cante rock, fado o una canción de Angola: su estilo es único e inconfundible.

En su último álbum, “Peregrinaçao”, Dulce Pontes nos ofrece duetos, temas acompañados al piano simplemente disfrutando de su interpretación bajo el latir de una voz privilegiada que se modula en infinitos de susurrante intimidad, a cielos vocales abiertos que parece no encontrar límite. Por otro lado, nos sorprende con nuevos temas del folclore y del fado con mayúsculas.

Dulce Pontes ocupa sin duda un espacio propio en la historia de Portugal.